Historia

La Catedral de Mallorca, conocida popularmente como La Seu, empezó su construcción en el siglo XIII. Es la catedral de estilo gótico levantino (se caracteriza por usar una planta de salón al estilo alemán) que cuenta con uno de los mayores rosetones del mundo, conocido como el ojo gótico. También es una de las catedrales góticas europeas de mayor altura de la nave.

La historia de Catedral está íntimamente ligada a la monarquía autóctona. Los comienzos del monumento más emblemático del gótico mallorquín se remontan al siglo XIII. Después de la conquista de Madina Mayurqa en 1229, Jaime I, rey de Aragón y conde de Barcelona, ordenó la consagración de la antigua mezquita mayor a la Virgen María, como templo para el culto cristiano, y también uno de nueva planta, que fuera acorde al estilo de aquella época.

Siglos XIII - XIV

Los primeros documentos históricos relacionados con la obra de la Catedral datan a partir de 1230. El obispo Pere de Morella, consagró el ara del altar mayor. Y durante el reinado de Jaime II (1276-1311) comenzó la construcción del edificio que conocemos hoy.


En torno al año 1300 se inició el proyecto de catedral gótica, comenzando por la Capilla Real. El ábside actual conserva la capilla funeraria que está destinada a panteón sepulcral de los monarcas de la casa real de Mallorca.

Siglo XV

En 1498 se finalizó la obra de la torre del campanario, aunque quedó inacabada. Consta de 9 campanas, la mayor es conocida como Eloi.

En 1400 Guillem Sagrera se convierte en el máximo responsable de la construcción de la Catedral. Edifica la Sala Capitular gótica y dirige las obras del portal del Mirador. En 1490, Francesc Sagrera, sobrino de Guillem, diseña el Portal de la Almoina.

En el altar mayor o Capilla Real encontramos la sillería del coro –en la actualidad formada por 110 sillas de nogal- cuyas obras comenzaron en 1514, y que durante siglos ocuparon el centro de la nave de la basílica.

Siglo XVI

Durante el siglo XVI, tiempo de gran influencia cultural y religiosa en sintonía con la espiritualidad humanista, se levantó la puerta del portal principal, el frontispicio y los dos rosetones. Durante este periodo también se construyó la Casa de la Almoina.

Siglos XVII-XVIII

Es durante los siglos XVII-XVIII cuando el barroco empieza a impregnar el interior de la Catedral, en forma de retablos, pinturas y esculturas marcadas por la espiritualidad postridentina. De esta época se deben destacar también piezas tan emblemáticas como el retablo del Corpus Christi de Jaume Blanquer, el claustro y la nueva sala capitular.

Siglo XIX

Debido al terremoto de 1851, el conjunto de la fachada principal se puso en peligro, por lo que el obispo Miquel Salvà Munar encargó la restauración al arquitecto Juan Bautista Peyronet.

Siglo XX

A principios del siglo XX, el arquitecto Antoni Gaudí adaptó el espacio a las nuevas exigencias litúrgicas y pastorales. Su intervención, solicitada por el obispo Pere Joan Campins, fue de 1904 a 1914. Los cambios fueron el traslado del coro que hasta el momento había estado situado entre los tramos segundo y tercero de la nave, la eliminación del retablo mayor gótico, la realización del baldaquino del altar mayor, la incorporación al presbiterio de la sede episcopal, la iluminación del espacio a base de ventanales de cristal, luz artificial y candelabros y por último la elaboración de mobiliario litúrgico.

La Seu sintetiza los últimos ocho siglos de la historia de Mallorca, y sigue siendo un elemento vivo que continúa en evolución permanente. Los diferentes estilos artísticos han contribuido a que la Catedral consiga en diferentes épocas una de sus principales funciones: ser reflejo de la Jerusalén celeste.