La eucaristía ha recordado la ofrenda de María y José, cuarenta días después del nacimiento de Jesús. Los fieles han llevado candelas como símbolo de la luz que orienta el camino de los creyentes.
El cielo nublado no ha permitido contemplar el fenómeno lumínico que se produce tal día como hoy y el 11 de noviembre a las 1.200 personas que se han acercado a la Catedral a primera hora. En ambas fechas, el sol atraviesa el rosetón mayor de la Catedral y se proyecta sobre el portal mayor, creando un instante único en el templo.

