La Catedral celebró ayer las vísperas y la misa del Miércoles de Ceniza, que marca el comienzo de la Cuaresma. Fue presidida por el obispo de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull, y concelebrada por el decano, Mn. Antoni Vera, canónigos de la Catedral y presbíteros de la Diócesis.
Más de 270 los fieles vinieron a la Catedral para recibir la imposición de ceniza como símbolo de fragilidad y penitencia.
El Obispo, en su homilía, habló de escucha y de ayuno como palabras que acompañan el itinerario cuaresmal.
Explicó que “escuchar es una actitud básica en la vida, para hablar necesitamos primero escuchar, no hay diálogo sin la voluntad de primero escuchar”.
En relación a ”ayunar”, Mons. Taltavull se refirió a las palabras del papa León: “El ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios”.
“Solo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana”, añadió el obispo.
El máximo responsable de la Iglesia mallorquina, haciéndose eco de nuevo de la voluntad del Papa, invitó “a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y hieren a nuestro prójimo”.

