La Catedral ha celebrado este jueves la solemnidad de la Dedicación, en conmemoración de los 680 años de la consagración del altar mayor de la Catedral. La celebración eucarística ha sido presidida por el obispo de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull, y concelebrada por el deán-presidente del Cabildo, Mn. Antoni Vera, y los canónigos de la Catedral.
Durante la celebración se ha recordado la importancia de esta fecha en la historia de la Catedral. El 1 de octubre de 1346, el obispo Berenguer Batle consagró el altar mayor del templo, un hecho que marca el inicio de la historia de la Catedral de Mallorca como templo católico dedicado a la Virgen María, sede del Obispo e iglesia principal de la Diócesis de Mallorca.
En su homilía, Mons. Sebastià Taltavull ha invitado a los fieles a contemplar la Catedral más allá de su dimensión arquitectónica y patrimonial, como un espacio vivo que adquiere sentido a través de la fe y de la comunidad que se congrega en ella.
“Es la fe la que da forma a las piedras y sentido al edificio que habitamos juntos, donde se reconoce la presencia de Dios y donde creamos fraternidad a partir de los vínculos familiares, vecinales y de amistad”, ha señalado el obispo.
Mons. Taltavull también ha destacado la responsabilidad de cuidar el templo y mantenerlo al servicio de la comunidad, al tiempo que ha puesto el acento en la dimensión personal y fraterna de la Iglesia: “Es importante que sepamos que debemos velar por este templo, debemos ayudarlo y hacer todo lo posible para que preste el servicio que le corresponde, pero, sobre todo, nuestro templo es lo que somos cada uno de nosotros para los demás. Podemos ser todo un signo de fraternidad, todo un signo de alabanza, como lo es la oración, todo un signo de solidaridad fraterna con quienes más nos necesitan”.
La fiesta de la Dedicación recuerda, así, no solo un momento fundamental de la historia de la Catedral, sino también su vocación como lugar de oración, de encuentro y de fraternidad, al servicio de la Iglesia de Mallorca y de todas las personas que entran en ella cada día.

