La Catedral de Mallorca acogió una celebración de plegaria presidida por el obispo de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull, con motivo del próximo viaje apostólico del papa León XIV a España, que tendrá lugar del 6 al 12 de junio.
En la monición preparatoria, el Obispo invitó los fieles a vivir esta visita como “un momento muy especial para la Iglesia” y a prepararse espiritualmente para acoger los mensajes que el Santo Padre dirigirá durante su estancia en nuestro país.
Ante las preocupaciones y el ritmo acelerado de la vida cotidiana, Mons. Taltavull animó los presentes a “levantar la mirada hacia la Cruz de Jesús”, signo del amor de Cristo y fuente de esperanza, recordando que esta misma presencia se hace real en la Eucaristía e impulsa los cristianos a ser testigos de la Resurrección, especialmente entre los más pobres y necesidades.
La celebración se estructuró en tres partes. La primera, dedicada a la Cruz, se inició con una procesión de entrada en que la cruz fue llevada hasta el presbiterio, acompañada de cirios encendidos en representación de todo el pueblo de Dios, mientras los asistentes escuchaban el himno oficial de la visita, «¡Alza la mirada!». A continuación, después de la plegaria inicial del Obispo, se proclamó el Evangelio según san Juan (Jn 3,13-17) y se invitó los fieles a un tiempo de silencio y meditación ante la cruz.
La segunda parte estuvo dedicada a la adoración eucarística. Con la exposición del Santísimo Sacramento, se proclamó el Evangelio según san Juan (Jn 6,35-40.54), en que Jesús se presenta como el Pan de Vida. Durante este tiempo de oración se interpretaron los cantos “Jesucristo nos ha querido como nadie nunca ha querido”, “¡Oh, Señor, reúne todos los hombres en el amor!” y el canto a la Virgen María “Ave Maria”. También se elevaron varias plegarias por la visita apostólica del Papa, por las diócesis que visitará y por los frutos espirituales de este acontecimiento eclesial.
La tercera parte estuvo dedicada a la veneración de la Cruz. Mientras los fieles se acercaban a venerarla, se cantó “¡Victòria! ¡Tú reinarás, Oh Cruz! Tú nos salvarás”. Finalmente, se hizo el envío de los mallorquines que participarán en las celebraciones presididas por el papa León XIV en Madrid, Barcelona y las Islas Canarias, animándolos a vivir esta experiencia como testigos de la fe y de la comunión de toda la Iglesia.
La celebración concluyó con una plegaria final por el Santo Padre y por su misión pastoral, encomendando a Dios los frutos de su viaje apostólico en España.

